La sociedad avanza y también lo hace la tecnología, y esto da lugar a nuevos conceptos de negocio que hace unos años no existían. Es lo que ocurre con los Administradores de Fincas low cost y online, que han llegado para quedarse.

El formato digital gana peso en la administración de fincas

La conciliación de la vida personal y laboral es más teórica que práctica, en España seguimos teniendo uno de los horarios de trabajo más extensos de la Unión Europea. Esto supone que no siempre disponemos de todo el tiempo que nos gustaría para dedicarlo a tareas como implicarnos algo más en la gestión de nuestra comunidad de vecinos y estar al tanto de los asuntos que afectan a la finca.

Es precisamente esta falta de tiempo la que ha dado lugar a que acudamos al entorno online para agilizar nuestras tareas, haciendo que muchos negocios tradicionales apuesten por reforzar el servicio que ofrecen de forma digital.

Un claro ejemplo es el de los supermercados. Hoy en día es cada vez más habitual que en lugar de acudir al establecimiento físico aprovechemos el rato libre de vuelta del trabajo a casa en el bus para hacer la compra online.

Con los Administradores de Fincas ha ocurrido algo similar. Como la gente no tiene tiempo de estar pasando por la oficina para hacer gestiones o informarse sobre los asuntos comunitarios, se han pasado a la versión online. Esto hace accesible la gestión de la comunidad para la gran mayoría de los vecinos, que siempre tienen al menos 5 minutos para conectarse.

Un formato más barato para las comunidades

Las Administraciones de Fincas online han tenido tanto éxito que ya existen profesionales que ni siquiera tienen una oficina física abierta, pueden hacer todo el trabajo desde su casa a través del ordenador.

Para los vecinos esto resulta mucho más cómodo. Llevan a cabo todas sus comunicaciones a través de correo electrónico, llamadas telefónicas o incluso mediante servicios de mensajería instantánea. Así no tienen que perder tiempo en pasar por la oficina.

La ausencia de un establecimiento físico hace que para el Administrador de Fincas sea mucho más barato ofrecer su servicio, lo que a la vez se traduce en un precio más bajo para sus clientes, dando lugar al fenómeno low cost en el sector de la administración de fincas.

No todo es cuestión de precio en la profesión de administrador de fincas

El formato low cost es un importante atractivo para los posibles clientes, pero los Administradores de Fincas saben que no pueden competir únicamente con su precio.

De nada sirve un precio barato si luego el servicio ofrecido no es de calidad. Al cabo de un tiempo los clientes ganados se acabarán marchando, quizá no con un Administrador de Fincas más barato, pero sí con uno que les garantice una mejor atención.

Precisamente por ello, a la hora de elegir un Administrador de Fincas las comunidades deben tener muy en cuenta el precio, pero también la variedad de servicios ofrecidos, la calidad de los mismos e incluso la reputación de la empresa.

El objetivo es conseguir un servicio que resulte económico, práctico para los vecinos y, sobre todo, de la máxima calidad.

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