Una de las labores más importantes dentro de la profesión de Administrador de Fincas es la comercial. Como es lógico, para que una oficina de gestión de fincas pueda ser rentable debe tener un número de clientes suficiente para sufragar todos los gastos asociados al negocio y obtener además beneficios. De ahí que se busquen fórmulas rápidas para ganar clientes como la compraventa de carteras de Comunidades de Propietarios.

¿Qué implica la compra-venta de una cartera de clientes?

Es justo lo que parece. A través de esta operación una empresa de administración de fincas compra a otra que se dedica a lo mismo su cartera de clientes, pasando la compradora a encargarse de la gestión de esas fincas.

La compraventa de carteras de clientes es algo muy habitual en el sector comercial y es totalmente legal. En el ámbito de la administración de fincas esta práctica se ha llevado a cabo durante décadas. Especialmente en aquellos casos en los que un administrador dejaba de ejercer como tal, ya fuera por jubilación, por cierre del negocio, por una incapacidad, etc.

Esta operación es beneficiosa para quien vende la cartera, ya que gana dinero, pero también para quien la compra, puesto que está ganando clientes de forma instantánea. De ahí que sea una práctica habitual para aquellos que acaban de entrar en este sector profesional.

¿Qué ocurre con la comunidad cuya gestión se ha vendido?

Aquí podemos encontrarnos con dos supuestos. El más habitual hasta hace unos años era la venta de un Administrador de Fincas a otro. En este caso, la comunidad que ha cambiado de administrador debido a esa compraventa debe dar su visto bueno y votar si se quiere quedar con ese nuevo gestor o si quiere cambiar.

Es decir, que el mero acto de la compra de una cartera de clientes a un Administrador de Fincas no implica que se vayan a ganar realmente todos los clientes que tiene la misma. Esto es algo que se tiene muy en cuenta a la hora de poner precio a ese traspaso.

Para evitar este tipo de situaciones la tendencia de compraventa de carteras comerciales ha variado en los últimos años. Ahora la compra la suele hacer una empresa de servicios que ofrece también el de administración de fincas.

Esta empresa compra la cartera de otro administrador y todos los contratos del mismo. El administrador que está vendiendo se integra como trabajador en la empresa compradora y debe permanecer en ella un tiempo mínimo, generalmente dos años.

Esto implica que a efectos prácticos la comunidad de vecinos va a seguir trabajando con el mismo Administrador de Fincas y recibiendo los mismos servicios, pero quien realmente está ganando dinero con este contrato es la empresa de servicios que ha comprado la cartera.

Es un sistema algo más complejo y con más gastos, puesto que implica contratar al administrador que vende, pero es una buena forma de garantizarse que se van a conseguir realmente todos los clientes que el vendedor tiene en su cartera.

También es beneficioso para el que vende, puesto que puede seguir ejerciendo su trabajo y teniendo un contrato, pero ya libre de la responsabilidad que supone administrar un negocio de este tipo.

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