Con la actual tendencia a construir comunidades de vecinos cada vez más grandes, la administración se ha convertido en un tema que es fundamental profesionalizar. De ahí la necesidad de conocer los honorarios de un administrador de fincas para saber si el presupuesto que nos ofrecen es el más adecuado.

Adiós a los precios fijados legalmente

En España durante muchos años ciertos servicios tuvieron un precio que venía regulado directamente por los Colegios Profesionales, pero con la Ley Ómnibus se introdujo en nuestra legislación la liberalización de precios establecida a nivel europeo.

La consecuencia es que el precio de un administrador de fincas no viene ahora regulado por el Colegio Profesional al que pertenezca. Existe total libertad en este sentido.

¿Cuál es el precio medio en la actualidad?

Al ser un sector liberalizado en cuanto a precios muchas veces es complicado saber qué cobra un administrador de fincas si no vamos caso por caso.

A pesar de ello, la media actual está en torno a los 3 € por mes y vecino para comunidades grandes. La cuota media puede subir a los 4 o 5 € si se trata de comunidades que además dispongan de servicio de conserjería o portería. En estos casos la tarifa sube porque también se le exige una mayor dedicación al encargado de la administración de la finca.

¿Por qué varían tanto los honorarios de un administrador de fincas entre profesionales?

Es la ausencia de un precio mínimo legal la que hace que los precios puedan fluctuar mucho de un profesional a otro.

Ya no existe ningún organismo que indique a estos profesionales cuál es la cantidad mínima (ni la máxima) que pueden cobrar por sus servicios, por lo que ellos son totalmente libres a la hora de estipular sus precios de trabajo.

Ahora bien, existen muchos Colegios de Administradores de Fincas que establecen unas tarifas orientativas. Aunque no son obligatorias, estos honorarios permiten a los profesionales moverse en una horquilla de precios más o menos similar.

La ubicación también influye en el precio. Los administradores de fincas de ciudades como Madrid o Barcelona tienen precios más bajos debido a la mayor competencia.

Por el contrario, en localidades pequeñas los precios suelen ser más elevados, en buena medida porque la expansión de estos municipios se ha basado en la creación de macro comunidades de vecinos que son muy complejas de gestionar, también por la existencia de menos competencia entre administradores de fincas.

¿Cómo saber entonces si el precio es justo?

De igual manera que lo harías con cualquier otro servicio que quisieras contratar. Se trata de comparar lo que cobre el administrador con los servicios que ofrece a cambio y la calidad de los mismos.

Un administrador con unos honorarios más altos pero con una buena oferta de servicios, atención inmediata y un buen trato hacia la comunidad suele salir mucho más rentable que un profesional más barato pero con el que resulta complicado contactar o que tarda mucho en resolver las gestiones que se le encomiendan.

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