El administrador de fincas es un profesional que lleva a cabo las tareas de gestión administrativa, de mantenimiento, legales y económicas de una comunidad de vecinos. Con el fin de conseguir que la misma funcione de la mejor forma posible y con los menores problemas para sus habitantes.

Funciones del administrador de fincas

Las tareas de este profesional son muy diversas e incluso pueden cambiar de una finca a otra. No es lo mismo gestionar una pequeña comunidad de ocho vecinos y sin apenas zonas comunes que una macrocomunidad con 200 pisos y zonas comunes como piscina o áreas deportivas.

Pero existen una serie de tareas que son comunes en todos los casos y que nos ayudan a conocer mejor qué hace un administrador de fincas. Son las siguientes:

Tareas de gestión y conservación

Incluye todas aquellas gestiones que son necesarias para que la finca esté en óptimo estado de conservación y uso:

  • Contratación y supervisión de los servicios de mantenimiento: equipos de limpieza, jardineros, etc.
  • Atención a las llamadas relacionados con averías y siniestros.
  • Actuación inmediata en caso de surgir averías o siniestros urgentes.
  • Contratación de seguros.
  • Seguimiento y evaluación de siniestros.

Tareas de contabilidad y asesoría

El administrador es el gestor contable de la comunidad, por eso debe encargarse de todos los aspectos económicos. Esto incluye:

  • Pago de facturas.
  • Control de los ingresos y gastos de la comunidad.
  • Custodia de los fondos.
  • Reclamación de impagos.
  • Elaboración y control del presupuesto.
  • Desarrollo de contratos que sean necesarios para el mantenimiento de la comunidad: contratos con equipos de limpieza, contratos de reparación, etc.
  • Asesoramiento a los vecinos en materia de Ley de Propiedad Horizontal.

Tareas de secretaría

Aquí se incluyen una serie de tareas relacionadas con la elaboración y custodia de documentación:

  • Confección y envío de las convocatorias a junta.
  • Asistencia a juntas ordinarias y extraordinarias.
  • Levantamiento de actas de las reuniones.
  • Redacción de circulares y todo tipo de documentación relacionada con la comunidad.
  • Titularidad, custodia y actualización de los ficheros de datos personales.
  • Custodia del libro de actas.

Cómo ser administrador de fincas

La ley exige que el administrador sea una persona con cualificación profesional suficiente para ejercer las funciones de gestión y administrador.

No existen unos estudios oficiales como tal, pueden servir los títulos universitarios en Derecho, Economía o Empresariales. Aunque también se pueden hacer cursos específicos de administración de fincas, gestión inmobiliaria o similares.

El Ministerio de Fomento tiene aprobado un plan de estudios de Escuela Oficial de Administración de Fincas que se imparte en varias universidades españolas.

Cuando se trata de requisitos para ser administrador de fincas la condición indispensable es estar colegiado. De hecho, el propio Tribunal supremo ha reconocido en su jurisprudencia que el título de administrador de fincas solo puede ser ostentado por aquella persona que forme parte de un Colegio de Administradores de Fincas.

Para colegiarse hay que tener la formación exigida en cada caso, pagar la cuota de alta y luego la cuota periódica, así como suscribir un seguro obligatorio de responsabilidad civil.

Una de las ventajas de estar colegiado es que, además de ostentar el título de administradores de fincas, los miembros reciben formación continua para poder desempeñar su profesión lo mejor posible.

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