En todas las comunidades ocurren siniestros que, si bien no suceden a diario, cuando aparecen pueden ocasionar que los vecinos tengan que pagar una derrama de una cuantía importante. De acuerdo con los datos recogidos en el año 2011 por la UNESPA, los edificios sufren una vez al año un siniestro por agua, cada cuatro años por fenómenos atmosféricos, cada siete años por responsabilidad civil, por incendio cada 16 años, por robo cada 17 años y cada 30 años por averías o fallos eléctricos.

Estos siniestros provocan una serie de gastos a los que tendrá que hacer frente la comunidad, provocando una derrama que tendrán que abonar los vecinos. Así, para evitar que la derrama sea muy cuantiosa, lo mejor es contratar un seguro para comunidades, cuyo precio será pagado con la cuota de la comunidad que todos los vecinos deberán abonar cada mes. De esta forma, si ocurre algún tipo de siniestro, es la compañía de seguros quien deberá abonar los gastos ocasionados.

¿Es obligatorio el seguro para comunidades de vecinos?

Aunque, sin duda, contratar un seguro para comunidades es más que recomendable, ¿es una obligación? De acuerdo con la Ley 38/1999 de Ordenación de la Edificación, los constructores de viviendas están obligados a contratar un seguro por plazo de 1 año que cubra los daños materiales y de caución. Además, la Ley de Ordenación de la Edificación, prevé una serie de plazos durante los cuales el constructor y otras personas que hubieran intervenido en el proceso de construcción o edificación del edificio deberán responder por los daños ocasionados en dicho edificio. Pasados estos plazos, los propietarios de las viviendas del edificio no podrán exigir al constructor que pague los desperfectos, y es aquí donde entra en escena el seguro de comunidades.

No obstante, no hay ninguna Ley en España que, a nivel estatal, obligue a las comunidades de propietarios a contratar un seguro para el edificio. De hecho, la Ley de Propiedad Horizontal tan sólo contempla la posibilidad de que la comunidad de vecinos pueda contratar una póliza de seguros para el edificio, pero no obliga en ningún momento a hacerlo. A pesar de esto, sí hay Comunidades Autónomas, como Madrid o Valencia, donde sí se exige a las comunidades de vecinos contratar un seguro que cubra los daños por incendio y de responsabilidad civil frente a terceros.

¿Qué debe incluir un buen seguro para comunidad de vecinos?

Lo normal es que los seguros para comunidades de vecinos tengan unas coberturas bastante extensas. No obstante, lo ideal es que el seguro se adapte al edificio o finca en cuestión. A continuación, te detallamos las coberturas con las que debe contar un buen seguro para comunidad de vecinos:

1.- Garantías básicas de daños materiales: el seguro deberá cubrir los daños por incendio, explosiones, rayos, humo, fallos eléctricos y actos de vandalismo, entre otros. Además, el seguro deberá contar con garantías que cubran los gastos ocasionados por la extinción de incendios, el desalojo forzoso de los vecinos o de la demolición del edificio.

2.- Responsabilidad civil: es necesario que el seguro tenga una cobertura muy extensa de responsabilidad civil que cubra los daños frente a terceros, de forma que los propietarios estén protegidos y sea la aseguradora la que se haga cargo de las eventuales indemnizaciones por daños a terceros. Por ejemplo, imaginemos que un vecino sufre un accidente en las zonas comunes por estar éstas en mal estado. En este caso, es la compañía de seguros quien deberá pagar los gastos de indemnización al vecino que haya sufrido el daño.

3.- Goteras y daños por filtraciones de agua: este es el daño más común, produciéndose, al menos, una vez al año en la comunidad, por lo que resulta indispensable que el seguro lo cubra.

4.- Defensa jurídica: sin duda, también es importante, que la póliza de seguro cubra los gastos de abogados que representen a la comunidad en los pleitos y querellas que se puedan producir.

5.- Empleados: el seguro deberá cubrir las protecciones de los empleados del edificio, como el portero o el jardinero.

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